Podríamos hacer todo un libro de atrocidades acometidas por las sociedades de derechos de autor en el mundo en este comienzo del 2012. La mayoría de los casos reflejan el poco sentido común que tienen y queda claro que su lucha no atiende a la evolución sino al dinero por encima de la innovación. La última fechoría nos llega desde Bélgica y es que SABAM, sociedad de copyright en el país, pide royalties a los voluntarios de una biblioteca pública con problemas de liquidez. Derechos de autor por la lectura...
Ya entonces tenía bastante claro que la nominación se la iba a llevar Trump, pero a Vivek le puse, aunque fuera justito, como un candidato que aunque...