Economía »

Discutir  | Enterrar | Tagged: entidades financieras ticas ix fundacin novaterra iuna Add To 
Bookmark and Share
En el último post que dedicamos a las entidades vinculadas al concepto de banca ética hablamos de Red EnClau, una suerte de mixtura entre un think tank valenciano y un “hub” financiero vinculado a Caixa Popular. Precisamente de una de las entidades participantes en Red EnClau y de su brazo financiero empresarial vamos a hablar en esta entrada, Fundación Novaterra y IUNA Promotora Social, S.A. Soy consciente de que su inclusión dentro de la “banca ética”, de las entidades financieras “éticas”, es bastante forzada, pero dado que, como veremos, permitía el acceso al capital social de este holding de empresas de inserción social, y a su vinculación con Red EnClau, puede ser interesante para una visión en conjunto. En el principio, Fundación Novaterra En el origen de esta iniciativa encontramos a Fundación Novaterra, creada en 2004 en Valencia, aunque ya trabajaban como asociación desde el 95, y que se autodefine así: La Fundación Novaterra es una iniciativa civil de personas y entidades que lucha contra la po-breza y la exclusión social en nuestra sociedad, apoyando a las personas más desfavorecidas, por medio de su formación e inserción laboral, para su promoción e integración plena en la sociedad. En resumen, buscan integrar personas excluídas socialmente a través de su inserción laboral. Pero, ¿de quién parte la iniciativa para crear Fundación Novaterra? Pues como ocurría con Fiare, hay un fuerte peso de entidades vinculadas a la Iglesia Católica, desde órdenes religiosas, ongs, organizaciones diocesanas. De hecho, la propia Fundación Novaterra se ha integrado en Fiare. Para la inserción laboral de estos colectivos una de las vías posibles es la prestación de servicios de formación e intermediación laboral desde la propia Fundación, lo que hacen bajo la marca Creixer. Pero como ellos mismos supongo que eran conscientes desde un principio, recurrir únicamente a esta vía era quedarse un tanto cojo, y apostaron por crear, desde la propia fundación esos puestos de trabajo, por impulsar nuevas empresas que permitiesen una oportunidad laboral al colectivo de beneficiarios. IUNA, holding de empresas de inserción social ¿Qué buscaban con estas empresas? Como bien explican en la presentación, su apuesta por la creación de empresas tiene una triple finalidad: Crear puestos de trabajos para sus beneficiarios Rehabilitarlos, personal y profesionalmente, dentro de dichas empresas (con lo que en un futuro podrían optar a buscar otras oportunidades fuera). Demostrar a las empresas clientes de sus servicios de inserción profesional que se pueda contar con estas personas, a travñes del ejemplo de estas empresas propias. Para ello recurren a una figura, la de las llamadas empresas de inserción social, reconocida por la legislación estatal y la autonómica, y en este caso la valenciana, que permiten calificar de dicho modo a determinadas sociedades anónimas, limitadas, cooperativas, etc. Pero van un paso más allá, de un modo que me parece sumamente inteligente. Lo que hacen es crear un holding, una sociedad tenedora de las participaciones de esas empresas de inserción social, IUNA Promotora Social SA, que en sí misma esta también catalogada como empresa de inserción social. ¿Qué ventajas tiene el recurrir al holding? Permite la entrada de terceros, o mejor dicho, de capital de terceros, en dichas empresas de inserción, pero indirectamente, a través de su participación en el capital del holding. La fundación y los patronos se aseguran de controlar un porcentaje superior al 50% en el holding, con lo que amarran la toma de decisiones y permite una gestión ágil. Es una solución escalable, flexible. Al ser catalogada la propia IUNA como una empresa de inserción social, la ley valenciana obliga a la reinversión del 100% de los beneficios, no teniendo los socios capacidad, legal ni estatutaria, para disponer lo contrario. Así, IUNA es un holding promotor de empresas sociales, que las capitaliza y gestiona. Estas empresas filiales de inserción social, son 100% participadas de IUNA. Actualmente cuenta con tres: Port-mail, una empresa de mensajería Novaterra Catering Contraste Comercio Sostenible, con dos lineas de actividad, una de consumo responsable y otra de regalo responsable. ¿Cómo invierto en IUNA? Lo vuelvo a repetir: los accionistas de IUNA, por ley y estatutos no tienen derecho a distribución de beneficios, dada su consideración de empresa de inserción social valenciana. El 100% se recapitaliza. Por tanto, la rentabilidad que uno espere obtener de su inversión no será de carácter financiero, estaremos hablando de consideraciones sociales, éticas, a pesar de lo que dicen en la presentación respecto a posibles plusvalías en transmisiones. Hagamos un poco de historia. Hasta el momento IUNA ha emitido acciones por 420.700 euros, de un nominal de 60,10 euros entre 478 accionistas. La Fundación y sus patronos controlan el 51% de la misma, siendo el administrador la Fundación. Por tanto, si queremos invertir debemos comprar acciones a titulares actuales de las mismas. De hecho, desde IUNA ha configurado una Bolsa Alternativa en dicho sentido, confluyendo en ella las solicitudes de compra/venta, informando de los precios de cruce y la liquidez existente. Como precio de referencia para los interesados, estiman que el valor en libros podría ser una referencia. Esta es la única opción para participar en el capital de IUNA, sin perjuicio de futuras ampliaciones de capital. La marcha del grupo empresarial IUNA No se si se me nota, pero valoro en gran medida el trabajo de la Fundación y de IUNA. Me parece muy interesante el asumir la creación de iniciativas empresariales propias, más allá de la búsqueda de la inserción en empresas de terceros. Es encomiable. Pero la pregunta es cómo se logra, si es sostenible, si es rentable cómo afirman (y no me refiero a la rentabilidad social, siendo los primeros en negarse a hablar de donaciones) etc…y tengo mis dudas al respecto. Partamos de las propias iniciativas empresariales, de las empresas de inserción social. Si acudimos a la memoria del 2011 la verdad es que la cifras no son nada alentadoras. El grupo ha facturado 370 mil euros , además de percibir subvenciones por 168 mil euros. Curiosamente, la facturación retrocede y las subvenciones aumentan. Quedaos con que, en el global de ingresos del grupo empresarial, 560 mil euros, un 30% son subvenciones (por supuesto, no incluyo las subvenciones asignadas a la propia Fundación) ¿Y los costes? 591.000 euros, con prácticamente todas las rúbricas creciendo. O dicho de otro modo, el grupo empresarial de Novaterra, el grupo IUNA, refleja perdidas de unos 31.000 euros en el 2011 (en el 2010 fueron 33.000). Están comiéndose los fondos propios. Es decir, después de haber comprometido subvenciones por 168.000 euros, después de necesitar casi un euro de dinero público para generar otro de factura privada, la cosa no acaba de arrancar. De hecho, basta echarle un vistazo a los documentos que anexo, y a las memorias de Fundación y a la web del grupo para ver que ya habido alguna que otra empresa que ya no aparece mencionada (la de rehabilitaciones). Entiendo perfectamente que la rentabilidad financiera no es su máximo objetivo, pero el primer mandamiento de una empresa es sobrevivir, y eso pasa por generar beneficios recurrentes. Tal y como ellos mismos reconocen constantemente, por ejemplo en esta entrevista para la 2, una empresa de inserción social es primero empresa. Si ni siquiera con subvenciones de un volumen tan fuerte como las recibidas son capaces de lograrlo, uno se pregunta hasta qué punto lo logran (sin mencionar que dicha intervención pública afecta a empresas de la competencia ordinaria). Y que conste que me estoy refiriendo únicamente a las subvenciones del grupo empresarial, y no a las que recibe la Fundación, que indirectamente les da apoyo y cobertura, o al trabajo desinteresado de los voluntarios de la misma. Con todo ello, si el asunto no va habría que darle una vuelta. El papel de los inversores en IUNA Ya he mencionado que desde Novaterra se insiste en que los accionistas de IUNA no han realizado una donación, que lo que han llevado a cabo es una inversión. Y para ello se apoyan en los siguientes puntos: Son accionistas y tienen una serie de derechos que pueden ejercer. Pueden transmitir las acciones y obtener una rentabilidad con ello, al margen de la ética, social, etc… Desde IUNA se ha puesto en marcha una Bolsa alternativa para que los inversores puenda comprar y vender acciones. Frente a esto uno tiene bastantes dudas, al margen de las derivadas de loa marcha del negocio. Por supuesto que tienen derechos como accionistas, pero se les niega el derecho económico el más importante, ya por ley, que es el derecho al dividendo. Entiendo que tampoco tienen derecho de suscripción preferente (aunque dada la situación de IUNA no tiene sentido) y sospecho que tampoco en caso de liquidación (y si lo tuviesen mucho me temo cual sería el valor de seguir las cosas tal y como están). Ergo, el unico derecho que les quedda es poder vender las acciones. Entre nosotros, cuando se compara IUNA con otras empresas que tampoco distribuyen beneficios nos olvidamos de algo básico, y es que que el inversor espera obtener, en algún momento dado un retorno, bien por un cambio en las políticas de dividendo, bien por ampliaciones liberadas de capital, bien, en última instancia por participar en alguna operación corporativa que le suponga cash. En todo caso hablamos de empresas con fuertes cifras de crecimiento, con capitalización de beneficios, etc…vamos, no es el caso de IUNA. Tengo la sensación de que ellos mismos no se acaban de creer lo de su mercado secundario. La mencionada bolsa alternativa esta alojada en una web de Reasnet, no en la de Novaterra. Y qué decir de la web de IUNA. A un inversor se le cuida y se le mima, y no tengo la sensación de que sinceramente se haya apostado por el desarrollo de ese inversor social más allá de las meras declaraciones de intenciones para quedar bien en la galería. Por lo demás, al inversor, al margen de los derechos de información, de acudir a las juntas, etc, poco le queda frente a una mayoría de control como la que ostentan los allegados como Novaterra y sus allegados, y las limitaciones legales expuestas Insisto, me parece una excelente idea la de las empresas de inserción social, pero discrepo respecto a su ejecución concreta, y creo que el asunto no va bien. habría que darle una vuelta para ver hasta qué punto las subvenciones, más allá de afectar a los competidores, afectan a la propia viabilidad autónoma de la firma. En cualquier caso este caso es una enseñanza de cómo instituciones que muchos desprecian, como las empresas o los mercados de inversión son extremadamente complejos y difíciles de replicar. Más de uno de los que protestan contra el capìtalismo, contra la Bolsa (la de verdad) y de más deberían acercarse al milagro que obran día a día con un poc de humildad. Y no me estoy refiriendo a Novaterra, que, dentro del mundo de las finanzas “éticas”, me han parecido de los más templados. En todo caso, felicitarles por el esfuerzo y animarles para que participen en el debate del post. En El Blog Salmón | 14 entidades financieras “éticas”, Entidades financieras “éticas” (III): JAK Más información | Fundación Novaterra, IUNA, Iniciatives Solidaries, Joyce Meng, tercersector.cat

Quien ha votado esta historia

Comentarios

No one has commented on this article yet.

Conéctate para comentar o regístrate aquí.