Cuando hablamos de censura en Internet, prácticamente de manera automática, nos vienen a la mente nombres de países como China o Irán como ejemplos de países en los que se controla la información a la que acceden sus ciudadanos o se les aisla dentro de una especie de “Internet paralelo” de control gubernamental. Sin embargo, el control que se quiere ejercer sobre la red traspasa las fronteras de estos países y Estados democráticos como España (con la Ley Sinde-Wert) o Estados Unidos (con SOPA) nos han demostrado que, presionados por...