Aquí tenemos a un padre que quizás ganaría el premio al mejor padre del año, por poder construir tal invento para poder acompañar a su hijo. O quizás tendría el premio al peor ya que es capaz de construir un cuadricóptero en lugar de salir él a la calle. Sea como fuere, lo cierto es que al menos ha tenido mucho ingenio. Resulta que Paul Wallich tiene que acompañar cada día a su hijo a la estación del bus. La distancia es de 400 metros y aunque no es una...
En el marco del operativo, similar al que se puso en marcha el pasado enero en Adamuz (Córdoba) cuando se produjo un siniestro similar en el que hubo...