En un estudio realizado por las universidades de Exeter y Lincoln y publicado en la revista Perception queda patente que usar señales como dedos y ojos es mucho más efectivo que flechas o palabras. El exitoso broker de bolsa, Sherman McCoy, arruina su vida en La hoguera de las vanidades, excelente novela de Tom Wolfe, cuando toma una desviación equivocada y en lugar de llegar a su lujoso apartamento neoyorquino aparece con su flamante coche en un peligroso barrio del sur del Bronx. Las señales de tráfico son muy importantes...
Cuando Shahid R. Mehasi llegó de Pakistán a Oñate, su curiosidad hizo que aprendiera de sus vecinos, en especial de los mayores, y ahora es profesor...