Dos de ellas lo han acusado de tocarlas sin su consentimiento y la otra de haberse expuesto desnudo frente a ella cuando era adolescente.
El número de acusaciones de acosos sexuales en contra del actor Dustin Hoffman ha crecido más rápido de lo esperado desde que comenzaron a surgir hace más de un mes. Cori Thomas, Melissa Ketner y una tercera que prefirió permanecer en el anonimato se suman a la lista de mujeres que han lanzado acusaciones en su contra, siendo estas las más graves hasta ahora. Dos de ellas dijeron a Variety que las tocó inapropiadamente sin su consentimiento y la otra que se expuso desnudo frente a ella cuando era adolescente.
Cori Thomas dice que era compañera de escuela de la hija de Hoffman, Karina, cuando tenía 16 años, en 1980. En una ocasión que los tres pasaron el día juntos en Nueva York, después de comer, el actor sugirió que sus padres pasaran por ella al hotel donde se hospedaba, pues se estaba divorciando de su primera esposa, Anne Byrne. Thomas no recuerda si fue el padre o la hija quien sugirió que debería irse a casa para hacer tarea, pero al final se quedaron solos. Poco después, él se metió a la ducha y, tras unos minutos, salió con una toalla en la cintura, que dejó caer. Era el primer hombre que había visto desnudo en su vida, aseguró, y agregó:
Estaba mortificada. No sabía qué hacer. Y él lo resumió. Él presumió el hecho de que estaba desnudo. Se paró ahí. Se tomó su tiempo.
Eventualmente se puso una bata, se sentó en la cama y le pidió un masaje en los pies, que ella aceptó hacerle. "No sabía qué hacer dada la circunstancia. No sabía que podía decirle que no, así que lo hice. Y él seguía diciéndome, 'estoy desnudo. Quieres ver?'", relató. Ella pretendía no escuchar los comentarios sugestivos que le hacía el actor. Logró escapar cuando pasó a recogerla su madre, a quien no contó lo ocurrido hasta recientemente, pues se sentía humillada. Tampoco le contó a la hija de Hoffman, quien fue su dama de honor cuando se casó.
Por su parte, Melissa Kester dice que lo conoció cuando salía con un hombre que trabaja en la firma musical Ishtar. En una grabación, el actor pidió que enviaran a Kester a la cabina de sonido en lo que los ingenieros arreglaban una cosa. Relató que la agarró y la abrazó, haciendo como si la estuviera ayudando a cantar mejor. Sin embargo, en ese momento él metió sus dedos en sus pantalones y luego dentro de ella durante unos 15 a 20 segundos mientras se quedó helada. Dice que se sintió violada y enseguida salió corriendo de ahí.
La mujer que prefirió no dar su nombre dice que también lo conoció cuando trabajaba en Ishtar y tenía un papel en el que no hablaba en una escena de un club nocturno. Hoffman se le acercó una vez en el set y luego la invitó a una fiesta. Esa misma noche, le ofreció acompañarla a casa y se subieron a un camión atiborrado de gente. Mientras el vehículo iba en movimiento y ellos estaban sentados hasta atrás, también le metió los dedos por arriba de la falda. Se quedó paralizada y no recuerda por cuanto tiempo él tuvo sus dedos dentro de ella. Eventualmente, él le dio 20 dólares y la invitó a donde él se estaba quedando. La mujer aceptó y decidió no contarle a nadie porque creía que los demás pensarían que era una "prostituta". No obstante, destacó que lo ocurrido en el auto no fue consensuado.
La primera en denunciar a Hoffman fue la escritora Anna Graham, quien lo acusó de que hacerle proposiciones inadecuadas cuando ella tenía 17 años de edad. Después, la productora Wendy Riss Gatsiounis lo acusó de acosarla cuando era más joven. Finalmente, hace apenas una semana que la actriz Kathryn Rossetter lo acusó de violencia física mientras trabajaban juntos en la obra de Broadway Death of a Salesman.











