El terremoto que golpeó Japón el año pasado ha hecho que muchas compañías y universidades japonesas dediquen tiempo al desarrollo de nuevos sistemas de construcción que hagan más resistentes los edificios o, por ejemplo, desarrollar redes de telefonía móvil de respaldo que sean de fácil despliegue. Sin embargo, la línea que más ha atraído a las empresas es, sin duda alguna, el ámbito de las centrales nucleares tras la crisis de la central de Fukushima. Teléfonos móviles con contadores de radiación o exoesqueletos con protección anti-radiación son algunos ejemplos de...
Las docentes llaman a secundar su acción, para lo que indican que en Madrid, comunidad colindante al accidente, hay una red de puntos de donación de...