El PD-100 Black Hornet es uno de los drones más pequeños y veloces que existen. Con 10 centímetros de largo, 2,5 de ancho y un peso de 16 gramos logra viajar a 10 metros por segundo. Integra tres cámaras, alcanza una hora de autonomía volando y puede ser piloteado desde un kilómetro de distancia. Este mini dron fue desarrollado por la empresa noruega Prox Dynamics para el ejército británico que gastó 23 millones de euros en comprar 160 unidades para utilizar con fines militares.
(Visible en modo lectura). El sector financiero registra el gravamen sobre las ganancias más bajo de todas las actividades analizadas por la Agencia...