Esto es precisamente lo que han conseguido un grupo de investigadores del MIT. La manipulación de los genes de la bacteria denominada Ralstonia Eutropha para conseguir crear isobutanol, un tipo de alcohol que puede mezclarse o sustituir a la gasolina. Christopher Brigham, autor principal de la investigación, explica algunas de las características de lo logrado en laboratorio: Cuando la bacteria deja de crecer utiliza toda su energía para fabricar compuestos complejos de carbono. En su estado natural, cuando su fuente de nutrientes esenciales se encuentra restringida y detecta limitación de...
Cientos de personas se han quedado esta tarde atrapadas dentro de El Corte Inglés y de varias tiendas del entorno de la plaza Catalunya de Barcelona...
La Fiscalía Antiterrorista investiga el ataque después de que el sospechoso reconociera haber actuado contra personas por su color de pieletiquetas:...
Pocas personas han hecho tanto en tan poco tiempo por la izquierda española como usted en este viaje, y sería imperdonable que se marche sin terminar...
Momentos de tensión este sábado en el centro de Barcelona, donde una concentración de unas decenas de jóvenes ha provocado correrías y ha obligado a...