El vídeo en resoluciones por encima del FullHD está de moda entre los profesionales, y en especial el formato Ultra HD 4K es uno de los principales atractivos — al margen del guión o los actores/directores implicados — de muchas nuevas producciones de Hollywood, como El Hobbit, de Peter Jackson. El equipamiento necesario para tomar vídeo en semejantes resoluciones está al alcance de unos pocos privilegiados debido a su alto precio en el mercado, fruto de unos exorbitados costes de producción, de modo que no es accesible al “cuidadano de...