Era el 21 de septiembre de 1979, y uno de los grupos más icónicos del punk rock había viajado desde Inglaterra para dar esa misma noche un concierto en el Palladium de Nueva York. El grupo era The Clash, y ese mismo espectáculo fue el que originó una de las fotografías más reconocidas de la historia del rock. Concretamente fue el bajista del grupo, Paul Simonon, la persona que quedaría retratada para pasar a la posteridad. Aunque para el resto de miembros del grupo el concierto estaba siendo uno de los mejores en toda su trayectoria, Paul no pensaba lo mismo. Por ello, el bajista desfogó toda su ira con su Fender Precisión, la cual hizo pedazos tras estrellarla durante repetidas ocasiones contra el escenario. Ese instante quedó registrado gracias a la fotógrafa Pennie Smith, enviada por la revista Frendz. Utilizando una Pentax ESII y un objetivo gran angular, la reportera consiguió congelar el momento, no sin antes asustarse ante la cercanía de un Paul Simonon muy cabreado. Sin embargo, la imagen terminará ilustrando uno de los discos más reconocidos, no solo del punk rock, sino de la historia de la música: “London calling”. Créditos: Pennie Smith.
Acabo de leer el artículo Contrasting demographic impacts of Roman colonization and early medieval migrations in the Iberian Peninsula, publicado en...
Hablar de Pulgarcito es hablar de una de las publicaciones fundamentales de la historia del tebeo español. La revista apareció en 1921 de la mano de...