Copiar es el principio y el fin de la sociedad en la que vivimos. El alfa y la omega, el sumo bien o el sumo mal, según el punto de vista en turno. Y es que mientras algunos denigran, castigan e incluso criminalizan el acto naturalísimo de copiar, otros, por su parte, llevan este concepto al límite. Tal es el caso de un par de hackers, que con una impresora 3D, una cortadora láser y un cuidadoso proceso de investigación lograron reproducir llaves para abrir esposas de alta seguridad. Esto...
Científicos descubren un depósito subterráneo a 660 kilómetros de profundidad que alberga tres veces más agua que todos los océanos juntos, cambiando...
En declaraciones a The Guardian durante un acto celebrado antes de las elecciones en Israel, una joven israelí pidió que se desplazara por la fuerza...