Seguramente que entre nuestros lectores habrá más de un fanático de los aviones. Ahora que Flight Simulator ha iniciado una nueva andadura como servicio freemium, nada como contemplar con envidia lo que acaba de montar el controlador aéreo James Price en el garaje de su casa: nada más y nada menos que un simulador de vuelo basado en una cabina de un Boening 737. Sí como lo lees. Parece que a James Price no le llegaba con el simple monitor de toda la vida, así que dispuesto a tener no...
Marathon Fusion, una startup de San Francisco, afirma haber convertido mercurio en oro estable mediante neutrones de fusión, superando diez veces un...