El fútbol es espectáculo. La televisión también. Para ambos, el negocio está en mantener al aficionado en el vilo del asiento. La narrativa ideal de un partido de fútbol está en la épica, en un guión que se desenvuelve de forma impredecible conforme el balón cambia de pies. Podría decirse que es un deporte que cuenta con sus propios géneros estilísticos: la gesta de la remontada, el drama del autogol, el triunfo apoteósico, la tragedia de la eliminación; la historia de la Cenicienta, del Patito Feo, del David contra Goliat...
El gobierno municipal defiende que la medida busca recuperar viviendas para los vecinos, mientras Junts, PP y Vox denuncian su afán recaudatorio. La...