La cultura libre es acerca de compartir lo que se crea, tangible e intangible, y de todos los mecanismos que lo permiten. Hablamos de cultura “libre” para establecer una distancia con la cultura pensada a partir de dueños, propietarios, exclusividades, permisos, que conllevan el peligroso hábito de controlar libertades legítimas: vamos, cultura no-libre. En los libros, por poner un ejemplo, hay un peligro latente y manifiesto de control basado en DRM sobre qué, cómo y cuánto se lee, so pretexto de una experiencia de usuario mejorada (véase el escándaloso Amazon...
Las docentes llaman a secundar su acción, para lo que indican que en Madrid, comunidad colindante al accidente, hay una red de puntos de donación de...