Lo que vemos sobre las imágenes es una muestra más de la tecnología de impresión 3D y el mundo de posibilidades que se abren tras ella. Emma, una joven de apenas dos años de edad, no podía jugar normalmente debido a un trastorno congénito. La construcción de lo que ella llama “brazos mágicos” en un hospital de Filadelfia han conseguido que la niña use sus brazos para jugar por primera vez. La joven tenía artogriposis, un trastorno congénito que no le permitía usar sus brazos desde su nacimiento. Se trata...
La Fiscalía Antiterrorista investiga el ataque después de que el sospechoso reconociera haber actuado contra personas por su color de pieletiquetas:...
Pocas personas han hecho tanto en tan poco tiempo por la izquierda española como usted en este viaje, y sería imperdonable que se marche sin terminar...
Momentos de tensión este sábado en el centro de Barcelona, donde una concentración de unas decenas de jóvenes ha provocado correrías y ha obligado a...