Yo nací en 1986. Fue un año con muchos sucesos, pero ninguno tan trascendental para la humanidad como el accidente de la planta nuclear de Chernóbil. Cuando explotó el reactor nuclear, yo apenas había cumplido dos meses de vida. Es decir, formo parte de la generación que, si bien aprendió sobre el desastre en los libros de historia, le tocó crecer en un mundo que aprendía de los errores (y horrores) de la energía nuclear. Tenemos la misma suerte -en el sentido menos afortunado de la palabra- que quienes nacieron...
La Fiscalía Antiterrorista investiga el ataque después de que el sospechoso reconociera haber actuado contra personas por su color de pieletiquetas:...
Pocas personas han hecho tanto en tan poco tiempo por la izquierda española como usted en este viaje, y sería imperdonable que se marche sin terminar...
Momentos de tensión este sábado en el centro de Barcelona, donde una concentración de unas decenas de jóvenes ha provocado correrías y ha obligado a...