Pocas veces ocurre que llega un dispositivo que cambia radicalmente mi estilo de vida y mi rutina. Cuando eso ocurre, pocas veces es tan pequeño y tan aparentemente discreto como el que nos ocupa hoy, el Fitbit Zip. Un aparato apenas más grande que una moneda pero que ha conseguido triunfar donde muchas otras aplicaciones, programas y redes sociales habían fallado estrepitosamente: que me mueva y haga ejercicio. El Fitbit Zip es el hermano pequeño de la segunda generación de dispositivos de la familia Fitbit, lanzada hace un año con...
Míralo hoy. Ahí está Felipe González, convertido en un fantasma impresentable, un polvoriento jarrón chino cascado, un pelele senil que pasa sus días...