Hace no mucho, en la entrevista que Alan Lazalde hizo a Iván Martínez, coordinador de Wikimedia México, un lector comentó que dejó de creen en Wikipedia cuando se enteró que cualquiera podía editarla. Lazalde reviró con un argumento brillante: “yo dejé de creer en Encarta cuando me enteré que sólo uno podía editarla”. Independientemente de la respuesta, la frase del lector muestra una de las preocupación (y críticas) más constante respecto a dicha enciclopedia: el rigor con el que se elabora. Una de las grandes defensas al proyecto es que,...
En declaraciones a The Guardian durante un acto celebrado antes de las elecciones en Israel, una joven israelí pidió que se desplazara por la fuerza...