Ayer, en México, se difundió un vídeo infiltrado de una granja de usuarios falsos de Twitter manipulando los trending topics durante el debate presidencial. Este material bastó para desatar una discusión acalorada sobre la utilización de acarreados como recurso de la “estrategia digital” (?) de los partidos políticos. De inmediato, salieron los gritos de condena, las expresiones de asombro y los vítores de los medios que, tras la revelación, se jactaban de haber descubierto el hilo negro. Esta mala práctica no es ni novedosa ni endémica. Me parece poco atinado...
Una protesta en Madrid con miles de pensionistas llegados de toda España ha exigido la revalorización de las pensiones al IPC real y ha defendido el...