La primera vez que leí “El Principito” fue a los ocho años. Lo encontré en un estante en mi casa. A pesar de mi corta edad, me quedaron algunos pasajes grabados: el dibujo de la boa que se había comido al elefante, el planeta donde vivía el contador de estrellas o aquel donde un farolero anunciaba el día y la noche en cuestión de minutos. La novela de Antoine de Saint-Exupéry es un clásico de la literatura infantil y una de las grandes influencias para la literatura fantástica de la...
Cuando Shahid R. Mehasi llegó de Pakistán a Oñate, su curiosidad hizo que aprendiera de sus vecinos, en especial de los mayores, y ahora es profesor...