La especie humana tiene tres sistemas cerebrales diferentes para el apareamiento y la reproducción, que si bien están interrelacionados, también operan de forma independiente.
En las generaciones pasadas, la mayoría de los matrimonios permanecían unidos de por vida, sin embargo la estabilidad matrimonial es cada vez más frágil.
Para que la lectura y la escritura fueran posibles, el cerebro debió hacer un reciclado neuronal, es decir, utilizar áreas que fueron diseñadas para otras funciones.